Las mujeres en el peronismo

23/12/2025 16:53:44
        Alegres, políticas y femeninas.

La construcción de la imagen de la mujer en la revista PBT (1950–1955).

En esta oportunidad vamos a  analizar cómo fueron representadas las mujeres en la revista PBT durante los primeros gobiernos de Juan Domingo Perón (1950-1955), en un contexto de profundos cambios políticos, sociales y culturales en la Argentina. A partir de 1950, la revista volvió a publicarse con una fuerte orientación política y un marcado apoyo al gobierno peronista, dirigida especialmente a los sectores populares y obreros. En sus páginas se difundían de manera constante las acciones del Estado, convirtiéndose en uno de los medios claves para la construcción y transmisión de ideas, valores y modelos sociales promovidos por el peronismo.

El período estudiado se inscribe en lo que diversos historiadores han denominado “democracia de masas”, una etapa caracterizada por la ampliación de la participación política y la incorporación de sectores sociales que hasta entonces habían permanecido marginados. En este marco, el peronismo logró una fuerte adhesión de la clase trabajadora, aunque también generó resistencias en distintos ámbitos de la sociedad, como las universidades, la Iglesia y gran parte de la prensa. Frente a este escenario, los medios de comunicación adquirieron un rol central como herramientas de propaganda y legitimación política, difuminando muchas veces los límites entre información y mensaje ideológico.

Dentro de esta estrategia comunicacional, la figura de la mujer ocupó un lugar relevante. Durante el peronismo se produjeron avances importantes en relación con los derechos femeninos, como la obtención del voto y una mayor presencia de las mujeres en espacios políticos, sociales y laborales. Sin embargo, estos cambios no siempre se reflejaron de la misma manera en las representaciones difundidas por los medios gráficos. En la revista PBT, al igual que en otras publicaciones de la época, la imagen femenina apareció marcada por una fuerte continuidad con modelos tradicionales, centrados en el rol de la mujer como madre, esposa y ama de casa.

Las representaciones visuales y discursivas de la mujer construyeron una imagen ambigua y, en muchos casos, contradictoria. Por un lado, se mostraba a la mujer como participante activa del proyecto peronista, vinculada a tareas sociales, solidarias y políticas, especialmente a través de la figura de Eva Perón y de organizaciones como la Fundación Eva Perón. Aparecían imágenes de enfermeras, militantes y mujeres comprometidas con la comunidad, que transmitían valores como el sacrificio, la entrega y la lealtad al movimiento. Por otro lado, estas mismas representaciones reforzaban la idea de que el lugar “natural” de la mujer seguía siendo el hogar, donde debía cumplir su función principal como cuidadora de la familia y formadora de futuros ciudadanos.

Un ejemplo claro de esta dualidad puede observarse en la representación del trabajo femenino. Si bien muchas mujeres trabajaban fuera del hogar por necesidad económica, este hecho no era promovido abiertamente. En cambio, se destacaban actividades consideradas compatibles con las tareas domésticas, como la costura, que permitían conciliar el rol productivo con las responsabilidades familiares. De este modo, el trabajo femenino era aceptado siempre que no pusiera en cuestión el modelo tradicional de familia ni el papel central de la maternidad.

Algo similar ocurría con la representación de la mujer como ciudadana y votante. Aunque el derecho al voto femenino fue presentado como una conquista histórica impulsada por Eva Perón, su presencia en las imágenes de la revista no ocupó un lugar central acorde a la importancia del acontecimiento. Cuando aparecía, la mujer votante solía ser representada como una figura educada, racional y ordenada, muchas veces perteneciente a sectores medios, desvinculada del espacio doméstico pero sin romper completamente con los mandatos de género establecidos.

La publicidad comercial incluida en la revista también contribuyó a la construcción de estas representaciones. A través de imágenes de amas de casa consumidoras de nuevos electrodomésticos y productos para el hogar, se reforzaba la idea de progreso material y mejora del nivel de vida alcanzado durante el peronismo. Al mismo tiempo, estas imágenes consolidaban la asociación entre mujer, consumo y trabajo doméstico, presentando a la tecnología como un medio para aliviar las tareas del hogar, pero no para cuestionar su distribución desigual.

Desde una perspectiva de género, el proyecto parte de la idea de que las identidades femeninas no son naturales ni biológicas, sino construcciones culturales e históricas. En este sentido, se sostiene que el peronismo promovió una figura femenina particular: la “mujer peronista”, que combinaba la participación en la vida pública con una fuerte reafirmación de los valores tradicionales. Esta figura no eliminó las tensiones entre los nuevos derechos adquiridos y los viejos mandatos sociales, sino que las integró en un modelo que permitía la coexistencia de ambos.

Podemos decir entonces que en la revista PBT se construyó una representación dual de la mujer. Mientras las prácticas sociales de las mujeres se ampliaban —como trabajadoras, votantes y participantes de la vida política y cultural—, las imágenes y discursos reforzaban su identificación con el ámbito privado, presentándolo como su espacio principal y natural. Esta doble representación no debe entenderse como una contradicción aislada, sino como parte de la cultura política peronista, que buscó integrar el cambio social sin romper completamente con el orden de género existente.

En definitiva, el estudio de la revista PBT permite comprender cómo los medios de comunicación contribuyeron a moldear las ideas sobre la mujer durante el peronismo, articulando avances y continuidades, inclusión y límites. Analizar estas representaciones ayuda a entender no solo el lugar que ocuparon las mujeres en el discurso político de la época, sino también las tensiones propias de un proceso histórico que amplió derechos sin cuestionar plenamente las desigualdades de género.