Volví a entender The Truman Show.

17/01/2026 17:21:21
Por: Jazmín Oviedo.

No era la búsqueda de la verdad,
mucho menos la crisis existencial
que genera pánico en el psicótico.
Es sacarme la máscara para verte,
verme desde el otro lado.

Sos eso que quise ser,
que sabés que sos
y sabés que sé que soy también.

Estamos en paz con eso.

Hay acuerdos, pactos y silencios.
Un entendimiento que parece poco más
que empatía y respeto.

Recuerdo la vez que lo pensé antes.
Creo que no habló y ella mintió.
Yo la escuché
y ella debe tener su versión.

El cuento tiene prólogo
Algo en la mirada del otro
se vuelve doloroso hasta la médula.

“Modular el odio no es fácil para cualquiera”.
Así justifica mi silencio.
Tengo otros métodos
para desechar la culpa.

Más allá de quién dice o hace,
elige también ser responsable
equilibra la balanza
en el vínculo inefable.

Es divertido encontrarme
del otro lado de la mesa.
La perspectiva adversa
te hasta atravesar donde debe.

La conciencia me atrapa
hasta dejarme sin certezas:
menos fuerza,
obediencia al ser.

Repetir hasta entender.
Repetir y hacer
Hacer y contar.

No hablar de más.
Mantener la vida privada.
No hablar más
No le digas.

Salir, escapar, correr.
Sostener, tomar, creer.

Cuánto me protege
quererme dentro de su ojo.
Cuánto cuidado, callando mis ruidos,
por el aceptar propio.

Mis sombras se enaltecen cuando las alumbro.
Esos cuatro picos se tornan titanio.
Mis manos danzan
entre las bestias de más allá
hasta que cayó desplomada
sin dejar el vacío atrás,

como si nada hubiera valido la pena.

Paradigmáticamente, el tiempo es arena.
Si así fuera,
No podría dejar de apretar mis manos.

¿Será algún día el firmamento la clave?
¿Y no lo claro?