Vuelve Iron Maiden

28/01/2026 14:49:37
Imagen de la portada: Polémica ilustración ficticia donde Eddie, la icónica mascota de Iron Maiden, encarna la crítica frontal de la banda al legado de Margaret Thatcher (Sanctuary, 1980).

Cuando pienso en lo que me sostiene, pienso en música. Iron Maiden me introdujo en este mundo, cuando tenía 12 o 13 años y escuché por primera vez "Can I Play With Madness?", "Dreams Of Mirrors", "The Sign Of The Cross" y "Wasted Years", en un MP3 de 256 megabytes. Desde aquel momento hasta ahora, he tenido la oportunidad de escuchar innumerables bandas, primero de Rock, Heavy Metal, Hard Rock; más adelante de otros géneros. Nunca he sido cerrado con respecto a los tipos de música a escuchar, pero en mi memoria aún suena "Dance Of Death", al recordar cuando mi papá me compró una batería a los 15 años.
 
Aprendí a tocar varios instrumentos, trompeta, saxo, bajo, guitarra, piano, luego incluso algo de producción musical, pasé por otros mundos musicales, me arrojé a universos simbólicos de todo tipo, Divididos, y la rebeldía del joven argentino que no encuentra espacio en los surcos de estas bastas tierras, escuché cualquier tipo de música popular, en peñas, salidas. Aún recuerdo experimentar a Spinetta, y el color del arcoíris, la magnificencia del monte, del agua estancada, sólo al vislumbrar. 

Pero siempre vuelve Maiden, corro lejos, y vuelve Maiden, siento que a decirme algo. Tal vez yo mismo vuelvo para decirme, "no te olvides de tu descubrimiento del mundo", el placer del caminante al comenzar a caminar, no física, sino simbólicamente, el puente que te trajo a la cultura, el tutor que te empujó al mundo para verlo y experimentarlo de forma compleja. Quizás una maldición, de no poder pensar la cultura fuera de la complejidad, de no poder abandonar la reflexión y el impacto del sentido, tus primeros lentes con los que le diste significado a la vida. Escapar de la literalidad, escapar del sentido totalizante y abrumador, comprender las miradas creativas y las creaciones simbólicas, subjetivas, como con sentido, todas ellas.

Maiden ha tenido a lo largo de su historial musical una capacidad impaciente y ferviente de contar historias referidas a diversas temáticas, no siempre respectivas a la historiografía presente en los currículums oficiales, sino de simples personas inmersas en determinados procesos o experiencias temporales, culturales. Tal es el caso de "The Trooper" en relación a la Guerra de Crimea, entre el Reino Unido y el Imperio Ruso durante el siglo XIX; o "Aces High", al revelar las travesías de un piloto de la RAF durante la Batalla de Inglaterra en el proceso de la Segunda Guerra Mundial, también "Where Eagles Dare" de la misma temática, incluso en "Revelations" y "Powerslave" relatando el nacimiento y la madurez de un Faraón en el Antiguo Egipto. Más allá de que Bruce Dickinson sea Doctor en Historia, cabe mencionar el caso de Janick Gers, guitarrista, descendiente de polacos exiliados durante el Holocausto, nacido en el Reino Unido, quien dedicó la letra de "Como Estais Amigos?" a los soldados argentinos caídos y a los excombatientes de la Guerra de Malvinas, letra que se inspiró durante una visita a un Museo en Buenos Aires. Incluso el debatido álbum "A Matter Of Life and Death" está íntegramente pensado relacionalmente a cuestiones de diferentes procesos bélicos y existenciales, al igual que algunas piezas en "The X Factor", con varias críticas directas a la Guerra del Golfo, particularizando en el estrés postraumático vivido por los veteranos luego de ese proceso muchas veces leído de forma lineal, como así también los dolores causados por la guerra en general. Cabe mencionar que durante la primera etapa de Maiden en el Reino Unido, la banda fue censurada por Margaret Thatcher, Primera Ministra del país en aquel momento, a quien le dedicaron una portada con "Eddie", la mascota de la banda, decapitándola.

Podríamos hacer un seminario sólo con el álbum "Seventh Son Of a Seventh Son", en el cual se expone la vida de un sujeto que sufre las desavenencias de una sociedad supersticiosa, y debe elegir entre buenos y malos caminos a seguir, como "elegido", y teniendo todos los poderes de tal arrogación, su vida termina con una muerte triste y catastrófica. Otro caso paradigmático es el álbum "The Final Frontier", en el cual se relatan los últimos momentos de un humano perdido en el espacio, pidiendo ayuda desesperadamente, disco en el cual se incluye la gran "The Talisman" donde se expone el viaje y la llegada de los primeros colonos británicos a Norteamérica en el famoso Mayflower, allí también, en "The Alchemist" se aborda la vida de John Dee, un matemático y ocultista británico del siglo XVI, consejero de la Reina Isabel I. 

Un disco solitario y único en términos antropológicos es "The Book Of Souls", donde se abordan directa e indirectamente las cosmovisiones de todas las culturas precolombinas del continente americano, en el cual Dickinson se transforma de una suerte de Virgilio que invita a seguirlo hacia un mundo desconocido, que recorre cual demiurgo, y que describe desde el lenguaje occidental postmoderno.
 
Allá en esos años de mi adolescencia nació este interés, cuando me preguntaba si se puede jugar con la locura, cuando creció mi interés por la historia y por los aviones, por la política, por la filosofía y el ser, cuando pensaba en el sentido de los sueños, cuando veía las razones de las religiones y de la Fe, cuando me decía a mí mismo que siempre debería disfrutar de mis días pensando en los años dorados que se nos regalan, con dolores, felicidades, magnitudes eternas y finitas de plenitud, de angustias. Viajando en el barco de la vida, o en -los barcos-, gozando al oír los ruidos de sus maderas, como en "The Rime Of The Ancient Mariner", que está basada en el famoso poema de 1798 del poeta inglés Samuel Taylor Coleridge. Pensando en la inmensidad del mundo, tratando de comprender, de dar significado, de dar sentido.

Durante el año pasado y este, la banda está llevando a cabo su gira de 50° Aniversario de su fundación, la voy a ver por séptima vez en unos meses, y me pregunto si a la larga seguirá volviendo Maiden más allá de su desgaste, su disolución y su eventual desaparición. La melancolía no resta en las motivaciones que hacen al sentir de una experiencia intemporal, sólo seis almas plateadas en un pájaro de metal, surcando los océanos, sin límites territoriales, políticos, religiosos, sólo buscando a sus hermanos en la multitud de sus shows.
 
Mi agradecimiento con la música y con Maiden es algo que nunca podré medir, le debo, nada más ni nada menos, empujarme a la pileta de la vida con tan significativas y fuertes herramientas.

¡Up the irons! 

Escribe: Prof. Damián Haag