Mujeres que hicieron historia en la Revolución de Mayo

25/05/2026 10:40:30
Como suele suceder, muchas mujeres quedan completamente invisibilizadas por la historiografía 
local, producto de la cultura patriarcal, en la cual,nos encontramos inmersos. Generalmente se pone 
el foco en los héroes de la Patria. Sin embargo, también existieron grandes heroínas a lo largo de 
nuestra historia.

Una de ellas fue Mariquita Sánchez de Thompson. Nacida el 1 de noviembre de 1786 en el ceno de 
una familia acomodada, fue la única heredera de la fortuna de sus padres, motivo por el cual, 
logró alcanzar un alto nivel educativo, algo totalmente ajeno para las mujeres de su época. 
Además, se involucró en política, organizando reuniones en su casa, como un acto necesario para 
empaparse de las ideas revolucionarias. Su hogar fue el centro y lugar de encuentro de varios 
miembros de la Sociedad Patriótica y de la Logia Lautaro. En consecuencia, estas tertulias fueron 
fundamentales en las discusiones que se llevaron a cabo, y que luego culminaron con la Revolución 
del 25 de mayo de 1810. Por dicha razón, Mariquita es relacionada con el himno nacional argentino,
ya que, según la tradición oral, las primeras estrofas de la canción se entonaron en una de las tantas 
fiestas organizadas por ella.

Tomó decisiones que fueron completamente osadas para la época, como por ejemplo, el rechazo 
hacia su futuro marido el mismo día de su casamiento, un compromiso que había sido planificado 
por sus padres.
 
En la sociedad colonial hispanoamericana las familias le elegían esposo a sus hijas, para conservar 
y consolidar su fortuna, su honor y su prestigio. Luego de una larga batalla, Mariquita se rebela 
contra este hecho, asegurando estar enamorada de otro hombre, y esto, significó un profundo 
escándalo en aquel entonces. Por este motivo, la joven, fue duramente castigada y recluida en un 
convento, hasta que finalmente y luego de una ardua insistencia, logra casarse con su amado, 
Martín Thompson, un coronel de marina que desempeño un rol fundamental durante las invasiones 
inglesas y que años más tarde, luchó por la revolución.

Tal como menciona Ricardo Cicerchia en “Formas y estrategias familiares en la sociedad 
colonial”: “El matrimonio como institución creaba tanto una sociedad económica como una alianza 
política entre familias y grupos de parentesco. Esta unión edificaba lazos y relaciones de vital 
importancia para el funcionamiento social de los dominios españoles. En otras palabras el 
matrimonio fue uno de los dispositivos más efectivos para la transferencia de la propiedad y la 
distribución del poder.” (R. Cicerchia, 2000).

En este punto podemos observar, como la joven mujer, pone en cuestión el modelo 
familiar hegemónico y esa misma convicción y seguridad también la llevan a emprender su lucha 
por la revolución y por la educación para mujeres. Sentía una profunda preocupación e inquietud 
por la realidad femenina de aquel momento, sobre todo, por las niñas, que no podían acceder al 
ámbito educativo, es por ello, que se reúne en varias ocasiones con sarmiento y trabaja 
incansablemente en esa dirección. 

Para ella la educación era fundamental para alcanzar un mayor poder de decisión, civilizar y 
garantizar la libertad de las mujeres, en un mundo en el cual, eran consideradas seres subalternos, 
incapaces de administrar sus propios bienes, relegadas completamente al hogar y a las tareas de 
cuidado. 

Su incansable pelea por el liberalismo y el feminismo la convierten en una heroína de la época. En 
un momento en el cual las cuestiones de política, y la vida pública eran espacios exclusivos de los 
hombres, ella se atrevió a pelear por sus derechos. Su gran compromiso con las ideas del 
romanticismo la llevaron, años más tarde a exiliarse en Montevideo, durante el gobierno de Juan 
Manuel de Rosas.

En conclusión, Mariquita fue imprescindible y sus acciones abrieron el camino para alcanzar 
mayores derechos, fue completamente crítica del antiguo régimen, se rebeló contra el estereotipo, 
de esposa y de ama de casa, y se negó a ocupar el único lugar asignado para las 
mujeres de la sociedad colonial: el de la maternidad.

Sin dudas, fue una mujer empoderada, sus prácticas representaron un cambio profundo en el ámbito
político y sociocultural de la época.

Por: Aluminé Di Benedetto