El Tránsito del mundo - Wally Abaca

16/07/2026 21:12:55
Por Wally Abaca

TOBA
Hace unos años en un puesto atendido por
los hermanos Tobas, compré una escultura
de arcilla con un rostro que los
representaba.
La colgué en una pared y ahí quedó la
Imagen.
Un día cuando entraba al baño creí ver que
la
imagen movía un ojo.
Recién me levantaba y adjudiqué ese
supuesto
Movimiento a que todavía estaba dormido.
Paso esa vez y unas cuantas más pero
siempre había encontrado algún motivo para
darle a ese supuesto movimiento, una razón
lógica.
Resaca,
borrachera,
migraña,
ráfaga de viento,
boludez.
Pero anoche, al dirigirme hacia la cocina, el
rostro Toba no solo cerro un ojo en forma
de guiño si no que acompañó ese
movimiento
con una estruendosa carcajada.
Me desperté de golpe y me di cuenta que
todo
lo había soñado.
Me incorporé un tanto excitado y salí a la
calle como lo hago todos los días de mi
Vida.
Luego de andar un rato y mientras cruzaba
una avenida sentí que una mano me
agarraba del brazo.
“Señor” me dijo una mujer.
“¿No me quiere comprar esta imagen de mis
hermanos Tobas? La puede colgar de la
Pared.
Lo va a ayudar.”
La mire y con un dejo de complacencia le
dije
que ya tenía una como esa.
La mujer que nunca me había soltado
respondió:
“¿Está usted seguro?”
No hubo respuesta para esa pregunta y seguí
mi camino.
Al mediodía volví a mi casa.
Y mientras preparaba el almuerzo miré
hacia la pared y en lugar de la cara Toba de
arcilla había solo un espacio vacío.
 

MAESTRO CHEF GOKÚ
Hoy cociné zapallitos revueltos.
Lo hago cada tanto.
En general en el almuerzo.
Es una comida rápida y sana. Y a mis hijos
los
gusta.
Hoy cociné zapallitos revueltos, con huevo.
Rehogué cebolla de verdeo en un poquito de
aceite en una sartén y al rato nomás le
agregué los zapallitos verdes en dados.
Los zapallitos revueltos no son una comida
para salir del paso.
Cuando cocino zapallitos revueltos para mí
y mis hijos lo hago porque una fuerza
interna me lo pide.
Un ánimo que mueve al ánima.
Anima la cocción de los zapallitos.
revueltos.
Anima a encarar el resto del día.
El resto que resta del mundo.
Hoy cociné zapallitos revueltos con huevo,
cebolla de verdeo, tomates y queso mientras
mis hijos apagaban la radio y prendían la
tele
para mirar Dragon Ball.
Y creo que al señor Bills le gustarían los
zapallitos revueltos que almorzamos con
mis 
hijos cada tanto en los mediodías.
Y por eso no destruiría el mundo.
 
EL MUERTO
Varios lo vieron al muerto antes del deceso.
Tres días antes. Hace una semana. El día anterior. Horas.
¿Quién no ha visto al muerto antes de morir?
Dicen que lo vieron salir del bar. Entrar en un baño público en una fiesta popular en la calle.
Lo vieron —afirman— pasar rápido hacia el
sur en un mono patín eléctrico. Lo cruzaron
—recuerdan— en el parque atándose los
cordones.
Mirando un cartel en la parada del
colectivo.
Tirar un pucho encendido en una rejilla de
desagüe de la terminal.
¡Pero si yo lo vi! ¿Cómo se va a morir?
Dicen haber estado hablando al pedo un
largo rato en la sala de espera de la
kinesióloga.
Mirando un partido de bochas. comprando
ibuprofeno en la farmacia.
¿Quién no lo ha visto? Antes de morir. Al
muerto.
Varios vieron al muerto en la víspera
cuando aún no había muerto. Porque según dicen nadie lo hace antes. 
Todos los que lo
cuentan lo hacen sorprendidos. Cómo si al
verlo en ese momento hubieran podido
hacer algo para impedir lo que ya no se
pudo modificar luego.
Con esa intención lo dicen. Porque esa es la
sensación de que produce ver al muerto antes
de 
morir. Incluso alguien dijo que al verlo algo.
intuyó, pero no supo en ese momento qué
fue.
Y aunque lo hubiera sabido —dijo el testigo—
¿Qué hubiera podido haber hecho? Cómo si
alguien te parara en la calle y te dijera que
pronto te vas a morir. Que él lo sabe. ¿Qué?
¿Haríamos entonces? ¿Saldríamos corriendo?
al hospital a decirle al médico que uno te
dijo en la calle que te ibas a morir?
¿Entraríamos a un culto a contarle al pastor?
¿Nos tiraríamos de un sexto piso para ver si?
es cierto?
Porque ¿Quién no ha visto al muerto antes?
Delaware
¿Morir?
Al muerto lo vieron varios antes de ser lo
que iba a ser. Porque también se es siendo
un muerto. Se es un muerto. Esa paradoja, si
es que cabe el término, es lo que queda
dando vueltas. Eso de empezar a ser algo
que ya no va, no va a ser.
Muchos dicen haber visto al muerto antes
de morir. Incluso quien les habla. Como los
Veo ahora a todos yo y como todos me ven
ahora a mí.